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Éxito de la manifestación por una democracia real en Las Palmas de G.C
El pasado domingo 15 de mayo, cientos de miles de personas salieron a la calle en toda España para dejar oir su voz de enfado por el momento en el en estos momentos se encuentra este pais. Medio centenar de ciudades fueron escenario de estas concentraciones pacíficas contra el sistema actual.
En Las Palmas de G.C unas siete mil personas se dieron cita en un recorrido que empezó en la “Plaza de las Ranas” y acabó en la Plaza de la Feria en una explosión de júbilo y buenos deseos.
Durante el recorrido los asistentes no pararon de gritar y corear cánticos contra los que regentan el poder. La caravana se paraba frente a los grandes carteles de partidos políticos, entidades bancarias y gubernamentales, símbolos del sistema. Ahí, arreciaban los insultos y se dejaba sentir con más fuerza el enfado de la ciudadanía.
La manifestación tomó la calle en lo que fue una fiesta por la lucha a favor de una verdadera democracia. No hubo incidente alguno. Lo organizadores repartidos por toda la comitiva, estuvieron atentos para rechazar cualquier acto violento y evitar que se colaran banderas que tiñeran de un determinado color político la iniciativa.
Los bomberos hicieron de policías para mantener el orden y cortar el tráfico. Por cierto, que sólo pude ver una par de policías locales de servicio (uno tomando fotos supongo que para su “facebook ” particular).
El final de la concentración terminó con la lectura de un manifiesto leído por varios personas que fue celebrado con fervorosos vítores. Los políticos, los banqueros, los grandes “empresaurios” centraron las críticas leídas en esta reivindicación popular.
Por primera vez se ha oído en la calle la voz de la gente anómima sin las siglas de ningún partido político detrás. Las redes sociales han sido nuevamente el medio usado para puentear a los medios oficiales, el control de los gobiernos y unir directamente a la ciudadanía, única dueña y señora del poder delegado hasta ahora en una oligarquía .
Este movimiento ha sido descreditado en la mayoría de los medios de comunicación, especialmente en los de derecha. Parece que no puede existir nada sin la colaboración de tal partido, complots, los antisistemas, brujas, reptilianos y demás zarandajas. El mensaje es claro, a la mínima protesta (la que sobresalga un poquito), todo se mueve para intentar que la expresión de unos deseos presentes en una parte importante del colectivo quede atrapado en la telaraña de este sistema tan perverso como corrupto y férreo.
La tropa de periodistas y políticos apoyados en los subvencionados medios de comunicación han vuelto a oscurecer un movimiento ciudadano que me temo puede acabar en nada o instrumentalizado por algún partido político. Ya se afilan los lápices para empezar a perfilar nuevas tramas enlazadas con nudos muy enmarañados para que sea muy difícil desatarlos. En esa red se impulsarán los ayatolás de turno para dar triples saltos mortales con los que convencer a la masa de que la protesta obedece a unos taimados fines particulares. La política ficción de muchas editoriales poco difiere de los textos leídos en una publicación esotérica. La verdad es la que más conviene. En esta lucha por el poder de las oligarquías representativas todo vale, es la guerra. A dentellazo limpio están defendiendo su estatus contra la amenaza de los desarrapados. Injurían y ladran a los que pacíficamente expresan su hartazgo, su cansancio y la falta de esperanza en un país que desde hace mucho tiempo incomprensiblemente no ha estallado en una gran revuelta social. Las voces que se escuchan repiten lo que durante muchos años se ha leído repetidamente en muchas webs de internet, pensamientos anónimos que hasta ahora sólo han existido en lugares marginales del ciberespacio. No son nada nuevo en esta tierra de reyes, dictadores y caciques.
La manipulación de estos medios tiene a su favor la gran mayoría de españoles que le siguen la corriente demonizando a la minoría rebelde.
Al final, como siempre pasa en este país, todo se embadurna, se llena de suspicaces sospechas, se corrompe y finalmente es tragado y excretado por el gran sistema partitocrático que no admite soluciones fuera de lo que lo define. A lo mejor, algún partido político adopta estas ideas, ya corrompidas y sin contenidos, para sólo usar la piel que las recubre.
El camino para resolver los problemas de este régimen pasa por el individuo y su participación en las decisiones que se lleven a cabo. Sin educación, sin una tradición democrática activa, sin la cohesión social apolítica (deficitaria en España), sin la confianza y el respeto al prójimo, sin la erradicación de los fundamentalismos políticos y sus irracionales bases, sin el amor a la justicia y el trabajo bien hecho, sin el funcionamiento de pequeñas asociaciones vertebradoras del conjunto de la ciudadanía, sin frenar el ansía material de enriquecimiento rápido, sin el respeto a las leyes, sin el altruismo y la colaboración con la comunidad, sin evitar delegar nuestro poder en tanto intermediario ni en tanto político, sin echar a tanto vendeburras y charlatán, sin el respeto a la cultura y al pensamiento ilustrado, sin el diálogo, sin la lucha contra el sectarismo de las corporaciones, sin el reparto justo de los bienes…. sin todas esas condiciones y muchas más, no , no es posible alcanzar una mínima posibilidad de democracia real, aunque haya tan buenas intenciones como las que supuestamente existieron en la fundación de la pseudemocracía actual.
Juan Alberto Crespo (ninguno de los miembros de “El Aleph” se responsabiliza de este escrito, salvo su autor).



