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Gliese 581-g, otra nueva Tierra

Gliese 581-g podría ser muy parecida a la Tierra como vemos en este dibujo

Gliese 581-g podría ser muy parecida a la Tierra como vemos en este dibujo

Un nuevo planeta ha sido descubierto en el sistema de la enana roja Gliese 581, a 20 años luz de la Tierra. Cada cierto tiempo se hace un descubrimiento de algún nuevo exoplaneta que acompaña a esa pequeña estrella y se vuelve a destacar en titulares el hallazgo de una nueva Tierra a la que llaman supertierra por ser su masa unas cuántas veces superior a la de nuestro planeta. Es el caso de los Gliese 581c y Gliese 581d. Además, estos planetas orbitan a distancias que en un primer momento se creía que estaban dentro de lo que se llama franja habitable y los medios de comunicación no tardaron en repetir que se había hallado, en cada caso, el primer planeta apto para la vida. Como muy bien señala Daniel Marín en su blog Eureka, las conjeturas sobre la existencia de vida en esos planetas no tienen mucho sentido ya que desconocemos casi todas las variables necesarias para responder con criterio a la cuestión planteada. Se desconocen sus albedos, la composición atmosférica, la actividad volcánica, el periodo de rotación, el ángulo de inclinación del eje, el tamaño… Si conocemos, pero de manera inexacta, su masa mínima estimada por el método de velocidad radial. En total se han descubierto 6 exoplanetas en Gliese 581. Todos han llegado con la fanfarria de la prensa otorgándoles el título de primer planeta habitable fuera del sistema solar. El último, Gliese 581-g ha generado mayor expectación al acercarse todavía más su masa mínima a la de la Tierra (3,2-4,3) y orbita a 2,9 millones de kilómetros de la enana roja, cayendo en la zona apta para la vida. La temperatura de equilibrio en ese planeta sería de 228 K, la de la Tierra es de 255 K. Aunque esa temperatura podría ser superior si tuviera una atmósfera. El parecido con nuestro planeta es todavía más sorprendente al ver otras estimaciones: radio 1,3-2 radios terrestres; gravedad 1,1-1,7 g. Además es un planeta rocoso.

 A pesar de estos datos, de momento no se puede asegurar que haya vida ya que se desconoce si existe agua (es muy probable que sí),  su atmósfera (cuidado con las densidades. Ahí tenemos el infierno de Venus o el gélido Marte), la inclinación de su eje y su periodo de rotación (aquí se ha especulado con la posibilidad de que el planeta siempre muestre la misma cara a la estrella. Esto afectaría negativamente a la existencia de vida debido a las altas y bajas temperaturas reinantes).

El descubridor de este planeta, Steven Vogt, profesor de astronomía y astrofísica en la Universidad de California en Santa Cruz, le ha puesto el nombre no oficial de “Zarmina” porque así se llama su esposa. Es el investigador principal de un equipo de astrónomos que ha trabajado con los datos del instrumento HIRES del telescopio Keck 1(Hawai) y el instrumento HARPS del telescopio de 3,6 metros de ESO en el observatorio de la Silla. El 29 de septiembre hicieron público el descubrimiento de dos nuevos exoplanetas, el mencionado Gliese 581-g y Gliese 581-f.

Comunicación E.T

El impacto de la noticia ha sido todavía mayor debido a otra información de dudosa credibilidad que está circulando por la red. Según esta información, Ragbir Bhathal, un científico de la Universidad de Sydney-Oeste y que colabora con SETI en la búsqueda de vida extraterrestre inteligente, detectó una señal óptica que provenía de una región que contiene la estrella Gliese 581 en diciembre de 2008, fecha anterior al descubrimiento de los exoplanetas habitables.

Ragbir Bhathal en su observatorio

Señal registrada con la anotación en la que se puede leer: ¿es extraterrestre?

 La observación la hizo en uno de sus habituales rastreos por el firmamento nocturno. Era una señal clara, -según se comenta en el periódico Daily mail-. El astrofisico indio se mostró sorprendido al hallar algo parecido a un láser procedente de un lejano lugar del universo. Una señal corta e intensa, con patrón regular, que era justo lo que esperaba encontrar. Bhatal volvió a escanear el firmamento durante meses para ver si lo que había detectado era un fallo instrumental, pero nada semejante apareció por lo que tampoco puede demostrar nada. En su opinión, obtenida de una supuesta entrevista a Bhathal en un blog,  se puede tratar de un tipo de tecnología de comunicación, lo que evidenciaría que en esa zona existiría una civilización E.T mucho más avanzada que nosotros, ya que para ellos, la comunicación con ondas de radio sería un tipo de tecnología atrasada. Este buscador incansable de extraterrestres cree que podría haber un periodo de emisión de esas señales. Así que mantiene su observatorio apuntando hacia Gliese 581 para volver a registrar la señal. No está solo en su empeño ya que en el Hemisferio Norte hay tres equipos haciendo lo mismo en las Universidades de Harvard, California y Princeton. 

Esto parece dejar en nada, la famosa señal “wow” detectada hace décadas por el SETI. El resto ha sido silencio, a pesar de los 30 años de escucha. Sería gracioso, después de todo, que este láser procediera de nuestro planeta. Sin embargo, siguiendo con los comentarios hechos en internet,  la procedencia del láser no estaría en la constelación de Libra, lugar en el que se halla Gliese 581, sino que sería la Constelación Tucanae.

El 15 de agosto de 1977 a las 23:16 horas, el radio-telescopio Big Ear recibió una señal de radio de origen desconocido durante aproximadamente 72 segundos proveniente de la zona oeste de Sagitario y alcanzando una intensidad 30 veces superior al ruido de fondo. Esta señal no se grabó pero fue registrada por la computadora del observatorio en una sección de papel continuo diseñada para tal efecto. Unos días después, un joven profesor de la universidad del estado de Ohio llamado Jerry Ehman que estaba trabajando como voluntario en el proyecto SETI, revisando los registros de la computadora, descubrió atónito la señal anómala más intensa jamás detectada por un radio-telescopio. Ehman rodeó los carateres de la imagen con su boli rojo y escribió la expresión que pasaría a la historia. Era el tipo de señal que esperaban encontrar.

Otras noticias, también de sospechosa credibilidad, han añadido más misterio al asunto, a las que habría que sumar otras sonadas como que  la ONU desmintió hace unos días que hubiera nombrado a una embajadora para recibir alinígenas, una conferencia de militares para hablar de avistamientos ovnis cerca de armas nucleares y Stephen Hawking advirtiendo sobre el contacto con alienígenas. De todo esto ha dado buena cuenta Iker Jiménez, siempre con su dosis de sensacionalismo y mezclas de temas unidos por arte de magia. Sobre las especulaciones ardientes del “misteriólogo” , algunos blogs, como el de Edgar Gómez, vierten un jarro de agua helada al criticar la falta de seriedad que muestran muchos medios de comunicación a la hora de hablar de este descubrimiento.

La expectación causada por el nuevo exoplaneta  ha hecho que desde distintos lugares de la Tierra se estén orientando los radiotelescopios hacia la zona donde se encuentra . La respuesta, si la hay, la escucharemos dentro de 40 años. De momento, nos podemos quedar con la seguridad del descubridor del exoplaneta. Voght ha declarado que hay un 100% de posibilidades de que exista vida allí. Los más optimistas hablan de un viaje tripulado, igual que en los relatos de ciencia-ficción, que recorriera a una gran velocidad los 20 años luz que nos separan de esa nueva Tierra. Según algunas estimaciones duraría 200 años. Sólo se llegaría allí tras varias generaciones de astronautas adaptadas a vivir en el espacio.

De momento tendremos que esperar hasta que vaya llegando nueva tecnología que nos permita observar con más detalle los planetas más allá del sistema solar. Parece que nos espera un futuro apasionante en el que se harán descubrimientos sorprendentes. Ahí está el Proyecto Espacial Darwin con el que por medio de tres telescopios espaciales la ESA pretende encontrar evidencias contundentes de la existencia de vida extraterrestre. De momento, Gliese 581-g es lo más parecido a la Tierra que hemos encontrado.

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  1. jose
    2 noviembre 2011 en 0:43

    ese es mi planeta
    se llama
    uoa

  1. 20 enero 2014 en 18:27
  2. 14 octubre 2010 en 13:49
  3. 5 octubre 2010 en 23:41

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