Archivo

Archive for the ‘Artículos científicos’ Category

Meteoroides esperados e inesperados

De vez en cuando algún fenómeno natural nos hace recordar que habitamos un planeta en el que la incertidumbre nos sorprende despertando los viejos temores apocalípticos. Así pasó el pasado 15 de febrero, día en el que los precisos cálculos científicos habían trazado con precisión la visita del asteroide 2012 DA14 cuya presencia, aunque cercana, no iba a causarnos problema alguno. Sin embargo, horas antes del esperado máximo acercamiento de aquel asteroide, otra roca llegada del espacio causó un gran estruendo cerca de los Urales sin que nadie advirtiera antes su existencia.

2012 DA 14

El asteroide 2012 DA 14 no se desvió de la trayectoria esperada por los astrónomos y astrofísicos que han estudiado su desplazamiento. España volvió a ser protagonista, después del descubrimiento del asteroide en el Observatorio Astronómico de la Sagra el 22 de febrero de 2012, con el astrofotógrafo Daniel López que grabó en el Teide el mejor vídeo de su paso según la NASA.

A las 19:25 UTC algo menos de 30000 kilómetros fue lo que separó a la Tierra de esta gran roca de unos 40 metros de longitud. Ha sido el mayor acercamiento registrado de un cuerpo celeste de estas características  a nuestro planeta (27860 Km de altura).   Es posible que tras el cambio de órbita que ha sufrido 2012 DA 14 se haya convertido en un objeto potencialmente peligroso que no habrá que olvidar para futuras fechas donde volverán a producirse nuevos encuentros.

Meteoroides inesperados

16 horas antes del paso de 2012 DA 14 (a las 9:15 del 15 de febrero(hora local)) un meteroide de unos 17-18  metros de diámetro con una masa de unos 10000 Tm surcó el cielo ruso dirección noroeste durante unos 32 segundos a una velocidad de 13-19 Km/s  fragmentándose y dejando una estela de humo tras su explosiva desaparición a una altura comprendida entre los 20 y 30 Km. La energía liberada tras la disgregación del meteroide o superbólido fue de unos 370-470 kilotones (equivalente a 30-40 bombas atómicas como la de Hiroshima) lo que produjo una emisión de luz que llegó a superar a la del sol. Luego, tras un minuto y medio, la onda expansiva causó tal estruendo que acabó destrozando ventanas y tejados (la presión de las ondas sonoras fue de 10 a 20 veces superior que el valor necesario para producir algún daño). Hubo miles de heridos y por suerte nadie falleció. Quizás si la entrada se produjera con un ángulo mayor (15-20º de inclinación), el efecto hubiera sido mucho más demoledor aunque es posible que la fase final de la explosión se produjera sobre la ciudad. La curiosa afición que tienen los rusos de poner videocámaras en sus coches permitió captar el fenómeno desde muchos puntos de vista lo que seguramente convertirá a este gran pedrusco espacial, bautizado como el meteorito de Cheliábisnky, en el más conocido desde el de Tunguska, en 1908. De hecho, este tipo de impactos se estima que acontecen cada 100 años.

meteoroide de Chelyabinsk

Fotografía del meteoroide de Chelyabinsk en el momento de máxima liberación de energía

Zona de caída del Meteorito de Chelybisnk

Área de impacto del Meteorito de Chelyabinsk

La máxima liberación de energía se produjo en el momento de la desintegración de la roca. Durante la entrada en la atmósfera, la fricción frena y calienta el objeto que la atraviesa al mismo tiempo que la capa de aire que lo rodea se comprime y se vuelve ardiente. Parte de esta energía radiada hacia el objeto produce su fragmentación lo que facilita un mayor contacto con la masa candente de aire incrementando la erosión del cuerpo sólido que finalmente puede terminar explosionando y desintegrándose cuando la diferencia de presiones entre sus extremos es tan grande como para generar una fuerza capaz de superar la tensión que mantiene cohesionado al meteoroide.

Trayectoria del meteoroide

Estimación de la trayectoria seguida por el meteorito (en verde). En rojo área de detección del radar de Krasnoyarsk para el que fue invisible el meteoroide.

A pesar de la coincidencia entre el paso del asteroide 2012 DA 12 y el meteorito de Cheliábinsky los expertos han descartado que haya relación entre ambos. La principal argumentación para negar cualquier nexo es el de las diferentes direcciones de los dos objetos lo que sus órbitas son diferentes. Sin embargo, un reciente estudio da cabida a la especulación de que ambos asteroides pudieron pertenecer a uno mayor que se fragmentó en el pasado.

Queda para el debate si hubo entre los acontecimientos de Tunguska y Chelyabinsk  alguno o algunos impactos que fueran mayores.  También queda para la discusión nuestra capacidad para detectar objetos de este tipo, invisible a nuestros satélites y observatorios terrestres (como ha quedado demostrado con los radares rusos). El escaso ángulo del meteoroide respecto al sol y su pequeño tamaño han hecho que impactara sin que antes ningún sistema de detección logrará localizarlo (aunque el Meteosat captó su entrada además de detectores de sonidos de baja frecuencia y sensores del gobierno de Estados Unidos). Esto cuanto menos, como pasó en el caso de lo ocurrido en Tunguska en 1908, vuelve a incidir en el inquietante hecho de nuestra falta de defensas ante amenazas de este tipo. Ya no es que  podamos hacer poco para anular el impacto, además nos encontramos ante la incertidumbre de la caída de una roca sideral totalmente inesperada.

NEOs, pedruscos siderales amenazantes

Los NEOs son restos de cometas y asteroides que por las fuerzas gravitacionales han ido a parar en las cercanías de nuestro planeta y por lo tanto con alguna probabilidad de impactar contra la Tierra.

Los NEOs se han dividido en dos grupos, uno es el de los NEC (cometas cuya órbita es cercana a la terrestre) y el otro es el de los NEA (asteroides con órbitas cercanas a la terrestre). Los asteroides NEC se dividen a su vez en:

Asteroides Apollo: asteroides con una órbita de semieje mayor que la del de la órbita terrestre, aunque con una excentricidad suficiente en la mayoría de los casos para que haya una intersección entre ambas órbitas. Entre estos cuerpos celestes se encuentra Sísifo, un asteroide de 10 kilómetros de diámetro, tamaño suficiente para borrar a la especie humana si impacta contra la Tierra.

Asteroides Atón: asteroides con órbitas de semiejes mayores más pequeños que la terrestre pero con una excentricidad que puede hacer que ambas órbitas se crucen. Dentro de este grupo está el famoso 99942 Apophis del que se ha dicho que puede impactar con nuestro planeta en 2029 o 2036 tras sufrir el efecto gravitacional de nuestro planeta (1 posibilidad entre 45000 posibilidades). Este potencial peligro ha sido totalmente descartado por la NASA recientemente.

Asteroides Amor : objetos con una órbita que pueden pasar cerca de nuestro planeta pero raramente cruzarla. La mayoría de estos asteroides potencialmente peligrosos son restos de asteroides mayores existentes en el Cinturón de Asteroides.

Los NEOs tienen una gran variedad de formas y tamaños. Los menores de 200 metros suelen ser una sola pieza mientras los de diámetro mayor están formados por varios fragmentos que forman un conjunto cohesionado por las fuerzas gravitacionales entre ellos.  Nuestra atmósfera evita que la mayoría de los NEOs menores a 50 m impacten con virulencia contra la corteza terrestre. Diariamente, caen tantos meteoritos de este tipo sobre la Tierra que la materia sumada de todos ellos es de unas 100 toneladas.

A partir de los 50 metros para arriba, la destrucción ocasionada por el  impacto de un meteorito es peligroso y va incrementándose con el tamaño. Veamos  las probabilidades de impacto y daños ocasionados por estas grandes rocas espaciales (Chapman, 2007).

  • Menos de 0,3 m de diámetro de diámetro: equivalente a una explosión de 2 toneladas de TNT. No pasa de la atmósfera superior. Cada año caen mil. Bólido que deja una estela luminosa en el cielo nocturno.
  • Entre 0,3 y 1 metro de diámetro: equivalente a unas 100 toneladas de TNT. No pasan de la atmósfera superior, aunque algunos meteoritos disgregados pueden llegar a la corteza terrestre. Cada año caen unos 400. Se produce un bólido que genera una luminosidad cercana a la del sol durante segundos.
  • Entre 1 y 3 metros de diámetro: tienen una energía de 2 kilotones. Se disgregan en la parte superior de la atmósfera. Cada año unos 2 objetos de este tipo son capturados por nuestro planeta. Producen una explosión cegadora.
  • Entre 3 metros y 10 metros de diámetro: el calor producido por el rozamiento con la atmósfera superior disgrega a estos cuerpos planetarios liberando una energía de 100 kilotones. La explosión es colosal y la onda expansiva puede ser tan energética como para romper ventanas. El impacto de los restos sobre el terreno tiene un efecto mínimo.
  • Entre 10 metros y 30 metros de diámetro: liberan una energía de 2 megatones. La probabilidad de que impacte contra la tierra un asteroide de este tipo es del 40%. Estallan en la estratosfera ocasionando una onda de choque capaz de derribar árboles y tirar abajo casas de madera varios kilómetros a la redonda. En regiones pobladas ocasionaría bajas humanas.
  • Entre los 30 y 100 metros de diámetro: energía liberada de 80 megatones cuando explotan en la parte baja de la atmósfera o muy cerca de la superficie terrestre . El daño ocasionado afectaría a una pequeña región y puede dejar un cráter de 1 kilómetro de diámetro. Probabilidad de que impacte un asteroide de este tamaño contra la Tierra es de 1%.
  • Entre los 100 y 300 metros de diámetro:  equivalente a una liberación de energía de 2000 megatones. Impacta contra la corteza terrestre dejando un cráter de 5 kilómetros. Tsunamis  de 100 metros de altura, debastación de cientos de kilómetros a la redonda y muchas víctimas. Hay un 0,2% de probabilidad de que caiga en cualquier parte de la Tierra.
  • Entre 300 metros y 1 kilómetro de diámetro: con una energía de 80000 megatones afectan a una gran zona. Si cae en el mar los tsunamis anegarían una extensa franja de costa. Produce daños en todo el planeta, extendiendo sus efectos sobre la atmósfera y produciendo un cambio climático. 0,02% es la probabilidad de impacto.
  • Entre 1 y 3 kilómetros de diámetro: 1,5 millones de megatones. Capaz de producir extinciones masivas de especies, cambios climáticos y ecológicos intensos y duraderos. Destruiría nuestra civilización y perecería gran parte de la  población humana mundial. La probabilidad de un impacto de este tipo es de 1 entre 50000.
  • Entre 3 y 10 kilómetros de diámetro: 100 millones de megatones serían suficientes para llevarse por medio a nuestra especie y la mayor parte de la vida terrestre.  Existe una posibilidad entre un millón de que algo así ocurra.

asteroide

Para cuantificar el peligro de impacto con uno de estos asteroides se usan dos escalas: la escala de Turín y la escala técnica de Palermo.

La Escala de Turín se divide en 10 valores, cada uno asociado con un color. El valor cero está asociado al blanco y el valor  comprendido entre 8-10 (máximo, colisión segura de consecuencias globales) pertenece al color rojo. En medio, el color verde representa una peligro leve, el amarillo moderado y el naranja una amenaza. En el eje vertical se indica la energía cinética liberada por el meteorito en Megatones y en el eje horizontal la probabilidad de colisión. Cuanto más arriba en la gráfica, las consecuencias del impacto del meteorito afectarán a una mayor región del planeta.

escaladeturin

Escala de Turín

Es una escala reciente ya que se presentó en 1995 en la Conferencia de las Naciones Unidas tras ser ideada por Richard P Binzel, un científico del M.I.T.

La Escala Técnica de Amenaza de Palermo  es logarítmica (base 10) y por lo tanto continua.

Los mayores asteroides conocidos oscilan en dimensiones desde los 900 kilómetros de diámetro de Ceres (considerado un planetoide) a los más de 500 kilómetros de Palas y Vesta hasta los 50 kilómetros.  Se ha estimado que existen unos 30 que superan los 200 kilómetros de diámetro, 700 que miden más de 50 kilómetros de diámetro y  un millón  los que tienen un diámetro entre 1 kilómetro y 100 metros.  Sin embargo, la gran mayoría se localizan en el llamada Cinturón de Asteroides, con unas órbitas que no representan peligro, aunque estas puedan ser alteradas por efectos gravitacionales o impactos entre asteroides.

Se han localizado unos  400000 NEOs en el Sistema Solar interno con unos diámetros comprendidos entre unos pocos metros y varios cientos de kilómetros (Armagh Observatory, Ferrán Claudín, 2008), esta cifra se reduce a 4000 según la Universidad de Pisa . Otras estimaciones, como las hechas con el telescopio espacial WISE , han calculado unos 21000 asteroides mayores de 100 metros cercanos a  nuestro planeta de los que solo conocemos 5200.  De estos los más peligrosos son los que tienen unas órbitas cercanas a la Tierra o que cruzan a la órbita de traslación de nuestro planeta.  Cualquier de estos objetos se consideran potencialmente peligroso a partir de un acercamiento a la Tierra de 7 millones y medio de kilómetros.  Se ha estimado en 800 los que potencialmente podrían causar algún daño (PHA) (Potentially Hazardous Asteroids). Cada semana o cada pocos meses, un asteroide pasa a una distancia de entre 200000-100000 kilómetros de la Tierra según investigaciones del Space Research Institute. http://en.rian.ru/analysis/20130531/181439126/Russians-Propose-Space-Billiards-for-Planetary-Defense.html

NEOs

Asteroides que se acercarán a la Tierra en los próximos 200 años. Fuente: NASA.gov.

Objetos cercanos a la Tierra

Mapa del sistema solar interno donde pueden apreciarse los 379084 cuerpos identificados (NEO) hasta agosto de 2007. Los cuerpos oscilan entre unos pocos metros y un pequeño planeta. Los puntos en verde son asteroides que no representan peligro; los puntos amarillos son asteroides cercanos a la Tierra pero que no cruzan su órbita; en rojo, los asteroides cercanos a la Tierra que cruzan su órbita.

Métodos de prevención

En la actualidad no existe ningún artefacto o invención que nos garantice tener un escudo anti-asteroides. Lo que si es posible es estudiar el cielo como hacen los astrónomos asociados al programa “Spaceguard Survey” a la búsqueda de NEOs que puedan impactar con la Tierra y de esta manera prevenir y disminuir, en la medida de lo posible, los efectos adversos provocados por la caída del meteorito. Otra iniciativa parecida es la de ATLAS (Asteroid Terrestrial-Impact Last Alert System).

“Catalina Sky Survey”, otro de estos programas, descubre cada año 600 NEAs con la ayuda de los telescopios de Arizona y Australia. Desde mediados de la primera década del siglo XXI, estas observaciones han permitido detectar hasta un 90% de los asteroides cercanos a la Tierra mayores de 1 kilómetro de diámetro que han sido catalogados por la NASA.

En Hawai se ha puesto en marcha uno de los 4 telescopios Pan-STARRS telescopes. Es el segundo en mayor número de detecciones de NEA, hasta 256 en todo 2012, la mayoría de un diámetro de cientos de metros.

Con la construcción en Chile del Large Synoptic Survey Telescope (LSST) se detectarán objetos en movimiento, sin embargo a pesar de sus más de 8 metros de diámetro tendría dificultades para encontrar asteroides como el caído en  Cheliábinsky. Tardará años en catalogar la mayoría de los asteroides con un tamaño superior  a los 140 metros.

Por otro lado, se hace necesaria una mayor inversión en nuevas sondas que rastreen el cielo en busca de estos pequeños cuerpos celestes. Una de esas futuras sondas es la que se podría poner en funcionamiento en 2018, El Telescopio Espacial Centinela del Espacio perteneciente a la Fundación B612 escanearía el Sistema Solar más cercano hasta una distancia similar a la órbita de Venus. Con su ayuda se podría en 6 años y medio conocer hasta el 90% de los asteroides más cercanos a la Tierra. Algunas estimaciones hablan de que el Centinela del Espacio podría descubrir hasta el 50% de los asteroides mayores de 50 m de diámetro.

Las líneas de las ideas que de momento se manejan para diseñar un futuro sistema de protección planetaria contra NEOs son:

Fragmentar el NEO: mediante láser, misiles nucleares o colisiones con sondas se destroza al objeto dejando restos menores a 30 metros. Se puede aplicar a asteroides compactos menores de 100 metros. Los efectos azarosos de una generación de objetos más pequeños no evita los efectos del impacto aunque pueda reducir su destrucción global cambiándola por otra más localizada en pequeñas regiones o ciudades. Otro de los problemas es la enorme velocidad del NEO muy superior a la velocidad óptima para que se produzca el efecto de la detonación nuclear lo que hace que tenga que ser introducido en el cuerpo del cometa o asteroide antes de su activación.

Desviar el NEO: es un método menos dramático. Consiste en apartar de la trayectoria de colisión al NEO usando sondas que desplacen al NEO una vez que se han acoplado a él o interaccionar con él gravitacionalmente.  En este caso se tendría que localizar con más de un año de antelación al asteroide o cometa con una órbita de colisión. También se puede usar la fuerza bruta de una desviación con el lanzamiento de un objeto que altere la órbita.

Las naves  necesitarían un sistema inteligente de navegación automática capaz de maniobrar con mucha precisión en las horas previas al acercamiento sin ayuda externa ya que las distancias a la que se encontrasen, las grandes velocidades a las que viajasen  y el intervalo de tiempo en el que tomasen decisiones  impiden que sean guiados desde la Tierra. Los escenarios en los que se puede encontrar una de estas sondas es muy variable lo que obliga a que el sistema de navegación automática pueda ser lo suficientemente inteligente para resolver sobre la marcha situaciones cuyas soluciones no han sido programadas.

Captura del NEO:

La NASA está diseñando una misión (Impactor for Surface and Interior Science (ISIS)) cuyo objetivo será el de hacer blanco en un asteroide de 500 metros de ancho llamado 1999 RQ36 tras pasar el “impactador” alrededor de Marte.  Además de datos sobre el efecto del impacto en la superficie del asteroide,  la composición interior del asteroide, gracias a los materiales despedidos tras el choque con el proyectil que lo “bombardeará”, también se tendrá información de la leve variación de la órbita del asteroide. Estos cambios serán estudiados gracias a otra sonda (OSIRIS-Rex) que se encontrará orbitando alrededor de 1999 RQ36. Esta información será muy importante para diseñar futuras sondas que tengan el fin de ir mejorando la manera de desviar cualquier NEO que amenace nuestra tranquilidad.

Más arriesgada es la misión ARM (Asteroid Retrieval Mision) cuyo objetivo será atrapar un asteroide y situarlo en órbita alrededor de la Luna. La misión se realizará en dos etapas:

Primer paso: una sonda de gran masa (casi 20000 kg) atrapará un pequeño asteroide de un diámetro inferior a los 7 m con una enorme bolsa que se cerrará alrededor del pedrusco. El enorme peso de la sonda necesario para la captura es compensado con la poca masa del combustible empleado en la propulsión de la nave. Empleará gas xeón, tetróxido de dinitrógeno y MMH en su propulsión iónica.  La misión programada para la próxima década, se tomará con calma ya que el viaje durará entre unos 6 y 10 años.  Tras la selección del asteroide, el acercamiento sincronizándose con su rotación y la captura, la nave arrastrará a la roca hasta el punto L2 de Lagrange, , del sistema Luna-Tierra, sobre la cara oculta de nuestro satélite. Eso ocurrirá en la década de los 30.

Captura del asteroide

Captura del asteroide

asteroide con astronauta

Los astronautas llegando al asteroide

Segundo paso: astronautas de la NASA en la nueva nave Orión se desplazarán hacia el asteroide. Problemas relacionados con la búsqueda infructuosa del asteroide que se acerque al adecuado, el tiempo necesario para finalizar la misión, la inexperiencia en viajes tripuladas de larga distancia y el escaso presupuesto crean serias dudas sobre la viabilidad del proyecto.

Esta misión con la que se pretende reiniciar los viajes tripulados espaciales podría tener su continuidad en la explotación minera de asteroides. Existen algunas iniciativas para llevar a cabo estas actividades mineras. Planety Resources se sitúa en la línea de salida dispuesta a ser la primera empresa en explorar un nuevo campo de extracción de materias primas.  Grandes magnates, entre los que destacan Larry Page  y Eric Schmidt (Google), James Cameron o Richard Brason, han apostado por esta idea cuyos autores forman un grupo variopinto entre los que se encuentran un astronauta y varios ingenieros que han trabajado en la NASA y los fundadores de la Fundación del Premio X, Peter Diamandis y Eric Anderson . Han ideado un proyecto en tres fases. En la primera, telescopios espaciales sondearán el espacio más cercano para hacer una catalogación de todos los asteroides que puedan observar. En un segundo paso, se lanzarían sondas hacia los asteroides más interesantes para inspeccionarlos a fondo y analizar su composición posándose en ellos y perforándolos. Es posible que se diseñen para que vuelvan a la Tierra con muestras. Finalmente, tras hacer una última selección, misiones robóticas se enviarían a los asteroides de mayor interés comercial con el objetivo de iniciar la perforación y extracción de minerales para posteriormente traerlos a la Tierra. Unos 10 años es el plazo fijado para ver los primeros resultados de la actividad minera.

Deep Space Industries es el nombre de otra compañía que se quiere sumar a esta caza  de rocas siderales.

Así imaginan el futuro de la minería espacial en Deep Space Industries

Así imaginan el futuro de la minería espacial en Deep Space Industries

A pesar de los enormes beneficios y la necesidad imperiosa de localizar nuevas fuentes de materias primas lo cierto es que son enormes los riesgos de estos proyectos y muchas las lagunas que dejan las elucubraciones con las que se han trazado sus lineas maestras. Cualquier imprevisto, es de suponer que surgirán muchos, elevará todavía más los costosos gastos. Las empresas necesitan beneficios en un corto espacio de tiempo y son poco tolerantes a las grandes desviaciones de los objetivos fijados, algo que es normal en las organizaciones públicas, más adaptadas a los largos plazos  sin estar tan agobiadas por la presión financiera.  Otra de las dudas es saber la reacción de los mercados ante la llegada de los minerales. ¿Puede desestabilizar los precios? ¿Cuál será la reacción de los especuladores? ¿alteraría estos cambios los beneficios esperados por los empresarios y por lo tanto terminaría arruinando el proyecto de explotación minera espacial?

Se me vienen a la cabeza tres imágenes. Una es la del peso que sobre la economía española tuvo el oro traído de las tierras conquistadas en América ; otra es la película “La mujer en la Luna” (Frizt Lang) , en la que los banqueros conspiraban contra el primer viaje a la Luna porque temían que el oro que traerían de allí arruinaría sus negocios. Por último, el Planeta Asturias de la película “Acción Mutante” (Alex de la Iglesia).

Aunque a estas alturas, el escepticismo sobre grandes planes espaciales es alto, solo hay que ver en que han quedado los planes de viajes tripulados a Marte, turismo espacial o del regreso a la Luna…, el espacio será siempre el camino marcado para el progreso de la humanidad en los próximos siglos. Ahí fuera existe un espacio infinito para la expansión y cambio de la especie humana.

Para más información:

Blog de Daniel Marín.

Blog Naukas.

Blog Microsiervos.

Un sistema con 3 supertierras en zona habitable

Un nuevo gran descubrimiento astrofísico. En el sistema planetario Gliese 667C científicos de ESO han localizado 7 exoplanetas, de los cuales 3 son supertierras que se encuentran en la zona habitable.

La estrella Gliese 667c

Vuelve a los titulares de los boletines de noticias científicas Gliese 667C, la estrella más pequeña perteneciente de un sistema formado por 3 estrellas. Es una enana roja con un diámetro que es la tercera parte del Sol. Su luminosidad es 1,4% con respecto a la solar.

Gliese 667C

Visión del sistema de tres estrellas Gliese 667. La estrella alrededor de la que orbita esta planeta es la más pequeña Gliese 667C que orbita alrededor de las dos estrellas mayores del sistema, en la imagen aparecen en lo alto.

Tan solo se encuentra a 22 años luz, en la Constelación de Escorpio. El interés por esa zona de la galaxia se ha vuelto avivar tras el reciente descubrimiento realizado con el instrumento HARPS  junto a varios observatorios. Ahora se tienen indicios para asegurar que hay más de los tres planetas hasta ahora conocidos. Siete podrían ser los posibles planetas que orbitan alrededor de la estrella más débil de las tres. Entre esos planetas hay tres de un tamaño comprendido entre la Tierra y Urano, y los tres caen dentro de la llamada zona de habitabilidad. Dicha región tiene las condiciones de temperatura adecuadas para que exista agua en un planeta rocoso. Al ser la estrella Gliese 667C muy fría, la zona de habitabilidad está muy cercana a ella (en un radio menor que el de la órbita de Plutón). Es la primera vez que se encuentra una estrella de tan poca masa con más de un exoplaneta,  posiblemente rocoso y orbitando a una distancia óptima para la existencia de vida.

Criticar a Punset

En el mediocre mundillo de los divulgadores científico de este país y demás gente de mal vivir, el tuerto es el rey o dicho de otro manera, destaca un hombre de aspecto parecido a un abuelito bonachón llamado Eduardo Punset. El currículum de este señor es tan extenso como los años que carga en sus espaldas. Se ha movido en terrenos muy distintos desde la política, hasta el periodismo pasando por la economía en diversos países y diferentes instituciones internacionales.

Eduard Punset

A pesar de su efímero paso por la política, Punset llegó a ser popular cuando ya tadullito pensó en retirarse apaciblemente haciendo un programa de ciencia en la cadena de televisión nacional que menos ven los españoles. ¿Quién iba a pensar que este hombre fuera a tener popularidad? Pues sí, lo consiguió, no me digan cómo.

La fama y el reverso de la fuerza

Desconozco mucho de la trayectoria televisiva de Punset ya que no es que viera mucho su programa de la 2 “Redes“. De vez en cuando, me he sentado delante de la tele para ver sus entrevistas. Siempre lo vi con cierto escepticismo, sobre todo por algunas de las preguntas raras que suele hacer, esas que me hacen cambiar de canal. Sin embargo, hay que reconocer el buen trabajo que hay detrás, con muy buenas explicaciones que te permiten entender algo más de lo que están tratando en la entrevista. Por otro lado, hay que felicitar a todo el equipo de “Redes” por ser pioneros en España a la hora de ir a buscar a científicos por todo el mundo para que hablen desde su lugar de trabajo de lo que están haciendo (y encima hacerlo en inglés toda una proeza para un español). Esos entrevistados forman una selección de lo más variopinta en la que encontramos a algunos de los mejores científicos del mundo en distintas áreas científicas.

Pero la fama, que no la indiferencia, está unida a las críticas negativas, los rumores y las habladurías. Así es cómo Punset, que se ha vendido así mismo igual que si fuera una marca,  hasta tiene su productora (curioso cuantas han nacido bajo el amparo de RTVE) le han colgado motes,  chascarrillos, parodias, esperpentos, calificativos e historias de lo más rocambolescas; a veces pareciera que fueran clavadas en su calva con saña.

En algunos foros y blogs Eduard se ha convertido en objeto de tiro con diana incluida. El otro día sin ir más lejos me encontré con una detallada biografía del “gachó” en la que poco más que lo culpaban del hambre en el mundo, de la crisis, las guerras y la peste bubónica. Esta exagerada fobia punsetiana se puede comprobar si uno pone ese nombre en un buscador de internet.

Punset Enemigo Público number one

Destaca entre los detractores de Punset el cada vez más potente grupo escéptico español, siempre pendiente en nombre de la Ciencia, por el bien de todos nosotros, de definir el límite entre el bien y el mal, la razón y la irracionalidad, lo correcto e incorrecto. A mi esto de los grupos me da un poco de urticaria y escepticismo. Punset por escéptico = escepticismo al cuadrado.

Para muestra un botón. Tenemos la crítica del celebérrimo escéptico Mauricio José-Schawarz en su campaña por un “Mundo Libre de Punsetes y demás bichería  pseudocientífica canalla”

Schawrz que teje redes sociales igual que un hiperactivo spiderman del ciberespacio contesta en “formspring” a alguien que pregunta por qué critican a Punset:

1) Por su autopromoción: él es más importante que la ciencia y los científicos. (Ahh, aquí el único que se autopromociona y se da autobombo es Punset. El resto de los divulgadores son gente anónima que desconocemos a pesar de que intentan colar sus posts y fotos en cualquier recoveco del ciberespacio). Pobres científicos, especialmente los becarios precarios.

2) Tiene una comprensión bastante limitada de algunos aspectos de la ciencia, pero presenta sus interpretaciones erróneas como verdades invocando a la ciencia. (Claro, ya sabemos que quién hace ese comentario está capacitado por sus amplísimos conocimientos y premios científicos en hablar de lo que no puede hablar Punset. ¿Schwarz no es fotógrafo?).

3) Junto a la ciencia presenta y promueve todo tipo de charlatanería, desde Uri Geller hasta los más estrafalarios exponentes del New Age, desde la acupuntura hasta la “inteligencia emocional”, con lo que desinforma al público que, precisamente, no sabe diferenciar entre ciencia y pseudociencia (Al margen de las salidas de tiesto del Punset hacia los terrenos esotéricos, lo de inteligencia emocional es ¿pseudociencia?, entrando en la psicología que podemos definir por lo que es científico o no es científico, por qué está tan seguro en esa pueril clasificación).

4) Mantiene un negocio basado en el tema de la “inteligencia emocional” ofreciendo, con su familia, “apoyo psicológico” a empresas privadas, por lo cual no asume ninguna posición crítica con esta pseudociencia en particular. Más de lo mismo.

5) Despilfarra grandes cantidades de dinero público en un programa absolutamente mejorable, que podría dedicarse a la ciencia y no a su autoexaltación, además de que es un pésimo entrevistador. (Bueno, ya estáis vosotros para decir cómo se debe usar el dinero público con las alucinantes jornadas “científicas” en Universidades, de verbo ágil y léxico pulcro y novedosas maneras de llegar al público ¿no?).

Ni que decir tiene que otras cabezas divulgadoras que han sobresalido como la de “Muy Interesante” también se ha llevado buenos palos por su falta de “rigurosidad”.

Y a mí, que ya llevo escribiendo más de una hora sobre este estúpido tema, me aburre y asquea todo esto. Saturado en  un patio de niños empollones y gritones demostrando delante del profe quién es el más listo o en un corrillo de viejas interrumpiendo sus rezos para atacar a la  desvergonzada jovencita.

La Ciencia “rigurosa”, la pura, la de paper de revista hiperespecializada que por ahí muchos dicen defender, no hay quién la entienda, igual que la ingeniería, llena de trampas y conocimiento difícilmente comprensibles, cuando no es paja de relleno,  por gente que no tiene la formación suficiente (como mínimo una formación académica equivalente a unos cuantos años de Universidad en un campo determinado). Lo ridículo es oír lo de divulgación rigurosa en casos dónde el parecido entre el original y la copia resumida es pura casualidad o llenarse la boca con lo de rigurosidad y atacar a los que llaman charlatanes sin escribir una sola fórmula científica.

Es preferible ganarse la vida con un trabajo humilde y  honesto en vez de ir contando cuentos chinos.

¡¡Anda y que os den!!!

Disculpe, el que lea esto, por mi arranque de ego-retuitero.

PD: a este paso Punset se va a convertir en deporte nacional por la gran cantidad de actividad que genera.

Adiós al rover “Spirit”

El rover “Spirit” ha tenido un valor sentimental importante para nuestro programa. Comenzábamos después de las Navidades del año 2004, en “Radio Tamaraceite”,  celebrando el éxito de “Spirit” . Su amartizaje  fue precedido por la sonda de la ESA “Mars Express”  .  En el año 2009, poco antes de nuestra marcha de “Radio Tamaraceite“, el rover embarrancó sin poder salir de un banco de arena llamado “Troya”  dentro del Cráter Gusev (a pesar de que unos de los técnicos del equipo que manejaba el robot nos asegurara en el último programa en “Radio Tamaraceite” que saldría adelante).  Y finalmente, el pasado 25 de mayo, “Spirit”  acabó definitivamente con su vida útil. No pudo soportar las bajas temperaturas del periodo invernal. La mala orientación de su paneles solares, al estar en una posición fija, ha impedido que obtuviera la energía suficiente para mantener una temperatura óptima en su interior sin la cuál aparatos y conexiones podrían haberse estropeado.

Spirit

El 22 de marzo de 2010 “Spirit” mandó su última comunicación. El 25 de mayo de 2011 la NASA hizo el último intento para conectar nuevamente con el robot.  La red de antenas del Espacio Profundo de la NASA , ni sus dos orbitadores marcianos  han podido detectar ninguna señal procedente de “Spirit”. Los técnicos no creen probable que el todoterreno vuelva a despertar después de haber entrada en estado de hibernación.

Todavía sobre la supercie marciana queda el rover “Opportunity” y para dentro de un año se espera que llegue al Planeta Rojo el nuevo rover “Curiosity” que será lanzado el próximo mes de noviembre.

Por nuestra parte esperamos que el fin de la misión de “Spirit” no vuelva a estar tan estrechamente relacionada a nuestra historia radiofónica y podamos sobrevivir para poder contarlo.

“Spirit” nos dejó con la última imagen de la pequeña fosa que había cavado con sus ruedas en la arena marciana.

"Spirit" al lado de la que parece ser el agujero de su propia tumba.

50 años del primer viaje espacial tripulado

El 12 de Abril de 1961 comenzó una nueva era, la de los viajes tripulados al espacio. Los soviéticos fueron los encargados de inaugurar esta nueva etapa de la Historia lanzando a bordo del cohete “Vostok1”al comandante Yuri Gagarin. Dio una vuelta a la Tierra en un viaje espacial que duró 108 minutos.

Momento en el que visten a Yuri Gagarin

En la madrugada de aquel día, hace 50 años, Gagarin no había pegado ojo en la cabaña del cosmódromo de  Baikonur donde había pasado la noche. Su compañero, Gherman Titov, el suplente, tampoco había podido dormir muy bien. Ambos sabían que la incertidumbre de aquel arriesgado proyecto tenía una alta probabilidad de acabar mal, pero también sabían cuál era su obligación como militares.

Tras el desayuno, empezaron a vestir a los dos cosmonautas, primero a Titov y luego a Gagarin para que este no pasara más calor del necesario. Luego, los dos se subieron a la guagua que les llevó hasta la plataforma de lanzamiento en la que el recién llegado “Vostok 1”estaba listo tras ser transportado la noche anterior en tren desde el hangar de montaje hasta el cosmódromo de Baikonur.
Gagarin y “Vostok 1”se encontraron. Ambos tenían una larga historia que contar antes de ese momento. Del cohete, uno de sus principales artífices, el ingeniero Sergei Koroliov, nos hubiera contado las idas y venidas de un proyecto que partió del desarrollo de los misiles nazis “V-2”, tras la derrota de Hitler, y dio, como subproducto de los misiles intercontinentales soviéticos R-7, el medio para transportar satélites y más tarde humanos al espacio.

A las 7:10, hora local, Gagarin ya  estaba acomodándose en la cabina de la cápsula y probando el sistema de comunicación por radio. Estaba tranquilo y para relajarse escuchaba música.

40 minutos más tarde los técnicos cerraron la compuerta del receptáculo, dejando momentáneamente a Yuri aislado del resto del mundo. Un fallo en el cierre obligó a desatornillar la escotilla. El problema se resolvió una hora más tarde. Gagarin seguía tranquilo, a pesar de estos percances. El equipo de monitorización del cosmonauta marcaba 64 pulsaciones por minuto.

"Vostok 1" en preparación antes del despegue final.

Por fin a las 9:07, hora de Moscú, se encienden los 5 motores del cohete 8K82K-Vostok 1 en la plataforma número 1 del Cosmódromo de Baikonur. Koroliov daba sus últimas instrucciones por radio: “Etapa preliminar… intermedia… principal… ¡Despegue! El ruido ensordecedor del cohete hace elevar la voz del cerebro de la misión. Le desea un buen viaje a Gagarin que contesta con el famoso “Poyekhali!” (¡allá vamos!).

Despegue de "Vostok 1"

Dos minutos después del lanzamiento, la sección formada por los cuatro eyectores acaba su combustible y se separa.

37 segundos más tarde, Vostok 1 atraviesa con éxito una nueva fase. Se desprende la cubierta del módulo principal. En ese momento Gagarin ve la luz exterior por la ventana.

5  minutos después de la partida, la etapa central se agota y se separa del cohete. Inmediatamente, se pone en funcionamiento la tercera fase que sigue acelerando la nave hasta los 28000 Km/h.

A los 676 segundos del viaje, la última etapa cae y queda la cápsula sola en el espacio. Gagarin ve la Tierra por la escotilla. Ese momento es uno de los grandes instantes de la Humanidad. Por primera vez, un ser humano ha salido de nuestro planeta y lo contempla desde el espacio.

Las dos últimas fases del "Vostok 1" en el espacio

Gagarin retransmite continuamente su estado y el de la nave sin poder reprimir algunos comentarios subjetivos sobre la experiencia. Se maravilla por lo que ve. Más que un tripulante es un observador, todo está automatizado. El sólo se limitará a ver y esperar. El plan es dar una vuelta alrededor de la Tierra. La nave pasa por encima de Siberia y Gagarin reconoce el puerto de Vzor.

A las 9:21 a.m,la órbita atraviesa la península de Kamchatka dejando atrás la Unión Soviética. Gagarin comunica a la estación de tierra los datos que registra en el panel de control. Todo marcha bien.

Gagarin

4 minutos más tarde comienza a cruzar el Pacífico en diagonal en una trayectoria que va desde Kamchatka hasta el extremo sur de Suramérica. Gagarin pregunta si le pueden decir algo sobre la órbita que está siguiendo y le contestan desde la base de Khabarovsk que todavía ha pasado muy poco tiempo para tener los datos del vuelo pero que todo lo que han recibido hasta ahora coincide con lo previsto.

Cuando son las 9:31 a.m el contacto por radio con la estación de tierra en Khabarovsk cambia de frecuencia. La cápsula ha llegado al horizonte de la radio VHF que usan los soviéticos. Gagarin repite que su estado es excelente. Ahora deberá usar el modo radio HF.

A las 9:37 a.m, con el Sol oculto, la cápsula atraviesa el Pacífico de noche. Gagarin continúa con su monótono parte de las lecturas de los indicadores.

El sistema de orientación solar se enciende a las 9:56 a.m. Estos sensores serán fundamentales para la activación de los retrocohetes en la fase de descenso. Este sistema de dirección de la nave es automático aunque existe otro igual manual.

Desde tierra le confirman que todo va bien. “Vostok 1”  atraviesa ahora el Estrecho de Magallanes.

3 minutos más tarde “Radio Moscú2 retransmite la noticia del primer vuelo espacial tripulado.

La comunicación entre Gagarin y la estación de seguimiento se pierde durante algunos minutos.

A las 7:10 a.m, “Vostok  1” ya se encuentra en el Atlántico y el Sol vuelve a salir. Faltan 15 minutos para que se produzca la activación de los retrocohetes. El mensaje de las 7:13 a.m. es escuchado parcialmente en Khabarovsk. Vuelven a dejar de escuchar al cosmonauta durante unos minutos.

El sistema automático de orientación posiciona la nave con la inclinación adecuada para su desaceleración con los retrocohetes.

Cuando ha pasado una hora y 18 minutos desde el despegue, entramos en una de las fases más cruciales. La cápsula espacial pasa por encima de Angola. Se activan los retrocohetes vaciando su combustible en 42 segundos. La desaceleración es suficiente para desviar a la nave de su trayectoria y enviarla más abajo donde las capas altas de la atmósfera continuarían frenándola. Lo siguiente que debía pasar es que se separara el módulo de servicio del módulo de reentrada. Pero esto no ocurre. El viaje pasa por su etapa más crítica.  Gagarin siente los bandazos. La “Vostok” da vueltas hacia todos los lados. El duro entrenamiento al que ha sido sometido lo ha preparado para una situación así.

El rozamiento con la atmósfera acaba por fundir los cables que unían a las dos partes de la nave dejando a la cápsula de reentrada libre. De no pasar esto, Gagarin hubiera muerto achicharrado dentro de una centrifugadora.

Tras producirse la separación de las dos últimas partes de “Vostok 1”, la cápsula esférica (SA) se reorienta automáticamente y prosigue su descenso a través de la atmósfera con la inclinación correcta para que su escudo térmico resista el calor producido por la fricción. Gagarin telegrafía a la estación de seguimiento: “Todo está bien”. Tampoco parece que pueda con él la terrible aceleración de 8g a que debe soportar en esta etapa del viaje. Su cuerpo se vuelve muy pesado.

Una bola de fuego se aproxima a en caída libre hacia la superficie terrestre. La esfera metálica alcanza temperaturas que rondan los 3000 ºC. Gagarin está en perfectas condiciones a pesar del susto de la reentrada.

Cuando el reloj marca las 10:55 a.m., a una altura de 7 kilómetros, la escotilla principal del módulo de reentrada se separa al accionarse unos dispositivos explosivos. Dos segundos más tarde Gagarin es eyectado en su asiento. Sale despedido de la nave gracias a unos potentes propulsores. Inmediatamente se despliega un paracaídas que frena la caída del cosmonauta. A tan solo 2,5 kilómetros de altitud se abre el paracaídas de la cápsula.

El módulo espacial y el cosmonauta caen a 26 kilómetros al sur de Engels en la región de Saratov, un punto que no es el esperado debido a la tardía separación de las dos últimas fases de “Vostok ” durante el descenso. En aquella mañana primaveral del 12 de abril, Gagarin todavía tuvo tiempo para deshacerse de su petate y saborear su éxito en soledad.

Cápsula en la que viajó Gagarin tras el aterrizaje

Las primeras en ver la llegada de la inmensa bola del “Vostok”  fueron dos colegialas que la vieron caer y rebotar en el suelo. Gagarin se encontró a una granjera y a su nieta. Las dos intentaron dar media vuelta cuando vieron la pinta de aquel extraño ser, pero el cosmonauta les gritó que no temieran, que era soviético, que venía del espacio y que necesitaba un teléfono para llamar a Moscú. No hizo falta ya que poco después llegó un grupo de militares procedentes de una cercana división antiaérea.

Y después de esta fiesta que…

La Unión Soviética le había metido otro gol por la escuadra a Estados Unidos. En la carrera espacial los soviéticos volvían a tomar la delantera dejando a los americanos muy por detrás. La NASA no haría algo parecido hasta 1962 con el primer vuelo orbital de Jonh Glenn en el “Mercury Atlas”.

Para los grandes vencedores de la proeza de este vuelo a tanta altura lo que ocurrió después fue brusco descenso desde la gloria al abismo. Yuri Gagarin acabaría sus días sumido en una depresión, cansado de ser el heroico embajador de su país. Era muy valioso para la URSS y no volvió a arriesgar su vida viajando a dónde siempre quiso regresar, el espacio. El destino le jugó una mala pasada a este Ícaro ruso. El 27 de marzo de 1968, Gagarín fallece en un accidente al caer el avión MiG-15 que pilotaba.

El anónimo Sergei Koroliov, el cerebro del primer viaje espacial, no podría ver cumplido su sueño de llevar el primer hombre a la Luna.  Los problemas de salud, que arrastraba tras su destierro a Siberia en la época de Stalin, se agravaron y falleció a los 59 años, el 14 de enero de 1966.

Tres años más tarde de la desaparición de Koroliov, la NASA, con el ingeniero alemán Von Braun al frente, finalizó con éxito el primer viaje tripulado hasta la superficie lunar y Estados Unidos se erigió como el ganador de la Carrera Espacial.

Koroliov, el otro héroe del primer viaje espacial tripulado que permanecería oculto hasta mucho después de su muerte.

El rápido desarrollo astronáutico de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial ha seguido un camino bastante errático en los últimos 30 años. Sin unos objetivos claros y con una Estación Espacial Internacional cara y de futuro incierto, hasta hace poco, no parece que podamos ser testigos de otros avances parecidos a los vividos hace 50 años. Los rusos siguen mandando cosmonautas al espacio con los viejos pero efectivos modelos de las Soyuz y los estadounidenses abandonan su proyecto de nave espacial más vanguardista hasta el momento, el transbordador espacial, sin que sepamos cómo y cuándo creará el siguiente prototipo.

¿Hasta cuándo tendremos que esperar para  que veamos a un nuevo Yuri Gagarin o Neil Amstrong?

Puedes escuchar AQUÍ el trabajo que hicimos en “El Aleph” sobre este acontecimiento histórico.

El primer androide espacial

C3PO el robot humanoide de "La Guerra de Las Galaxias", un clásico entre los androides de ciencia ficción

A nadie le resulta extraño relacionar robots humanoides con el espacio. Hemos visto en el cine y leído en la literatura muchas historias en las que los protagonistas eran humanoides cibernéticos. Por ello, quizás no nos extrañe ver uno de estos sofisticados ingenios a bordo de una nave espacial. Eso ya no será ficción gracias al robot R2 (Robonauta 2) que viajará, bien embalado, en el que será el último vuelo del transbordador Discovery hasta la Estación Espacial Internacional. En su nuevo destino se convertirá en un tripulante permanente que dará la bienvenida a todos los astronautas.

Este androide se compone de una parte superior formada por la cabeza el tronco y las extremidades superiores. Cada mano está dotada de 4 dedos y un pulgar con detectores de fuerza y temperatura. Con un dedo puede ejercer una fuerza de 2,5 kg y con un brazo levantar 10 kilos. Pesa 160 kilos y está equipado con 350 sensores, muchos de ellos en la cabeza. Además contiene 30 procesadores y cámaras de infrarrojos y estereoscópicas. Las zonas de rotación permiten que el androide pueda moverse de manera muy variada facilitando las labores que tendrá que realizar. El “cerebro” que coordina al robot se halla en el estómago. De momento, R2 se limitará a efectuar actividades bastante rutinarias hasta ahora hechas por los astronautas.

El robot Ha sido diseñado para trabajar anclado al brazo de la estación espacial y realizar actividades manuales de gran precisión en el exterior. Será controlado por un humano desde dentro de la estación o desde el Centro de Control de la NASA en Houston. La máquina interaccionará con su controlador de tal manera que ésta se convertirá en una extensión del mismo. La realidad virtual unirá a ser humano y a máquina sincronizando los movimientos de ambos y trasladando al humano las “sensaciones” del robot.
La NASA, en colaboración con General Motor ha desarrollado el ingenio, tras 15 años de investigación. Este es el primer modelo que se pone a prueba, pero ya hay otros en la recámara cuyos objetivos podrían ser más ambiciosos y complejos. Quien sabe si la robótica no terminará por desplazar totalmente al hombre en la mayoría de los viajes espaciales o al menos, serán unos fieles compañeros en las aventuras espaciales. De momento, R2 nos supera en visión (mucho más precisa y extensa), sentidos (tiene un sonar con el que seguir objetos en movimiento, además capta radiaciones infrarrojas) y la capacidad de trabajar en ambientes muy hostiles durante el tiempo que le permitan sus baterías. Además, también cuenta con la capacidad de tener una cierta autonomía y aprendizaje lo que le permite actuar de manera independiente en trabajos rutinarios sin necesidad de supervisión, igual que si fuera una persona.
En el taller esperan su finalización los nuevos diseños que añadirán más prestaciones al modelo R2. El inmediato sucesor, R3, tiene piernas con las que poder desplazarse en cualquier tipo de terreno terrestre o extraterrestre. También es posible adaptarle otro tipo de medios de locomoción como ruedas.
El comienzo de la nueva era de los robonautas pasa por este Yuri Gagarin cibernético. De los resultados y confianza que se gane R2 entre los humanos dependerá la historia de los futuros androides espaciales.

La vida pende de un hilo

Allí estaba el pequeño hámster ruso recogidito en un lado de la jaula, el lugar que elegía para dormir. Extrañé que no se moviera durante el día para hacer su habitual paseo por la jaula. Me acerqué para ver si le pasaba algo. Aunque le soplé, permaneció inmóvil..  Comprobé para mi tristeza que el diminuto roedor había muerto. Su frenético ritmo vital se detuvo justo en ese momento, con la mirada entreabierta en uno de esos instantes en los que interrumpía el  sueño para reanudar su desenfrenada actividad. Un repentino paro cardiaco, causa de muerte habitual en estos animales, quizás fuera el motivo  del fallecimiento. Nada parecía presagiar tan repentino final, pero el destino del patético y absurdo transcurrir de estos seres criados para el cruel disfrute de niños y mayores, ya estaba escrito en su ADN y puede que adelantado por un dieta excesivamente rica en grasas. Entre dos y tres años de vida es la media de la esperanza de vida de un hámster ruso. El mío ya había agotado ese breve intervalo de tiempo. Extrapolado a nuestra escala temporal se hace inevitable pensar en la inevitable ley biológica de la muerte, un proceso natural que tarde o temprano nos extinguirá.

Un hámster ruso no supera los 3 años de vida

Tiempo de vida

La evolución y el desarrollo tecnológico han situado nuestra esperanza de vida media (en occidente) sobre los 80 años. En esto somos afortunados ya que otros mamíferos no superan los 30 años: perro (15-20 años),  jirafa (25),  gato (15),  cerdo (25)…  En cambio hay seres vivos que rebasan con creces a los humanos que más años han aguantado (124 años). Así otros mamíferos como las ballenas pueden sobrepasar ampliamente los 100 años de vida.  Las célebres tortugas de las Galápagos pueden vivir hasta más de 200 años, al igual que  los erizos de mar.  Hay almejas que pueden llegar a tener 1000 años. Pero quiénes se llevan la palma en esto de la longevidad  son árboles como la encina, el roble o las secuoyas  que  llegan a vivir miles de años.

Los telómeros marcan nuestro destino

Los factores ambientales influyen sobre la longevidad de un organismo. Los radicales libres, originados en el metabolismo,  aceleran el deterioro del ADN y el envejecimiento. La vida se defiende de este deterioro por medio de enzimas y compuestos orgánicos que contrarrestan el efecto de los radicales libres y otros agentes desestabilizadores del genoma (radiaciones uv, compuestos aromáticos, compuestos clorados..), El ADN es continuamente replicado y codificado para remplazar a las nuevas células que sustituyen a las muertas, en un proceso continuo de regeneración. Cada segundo mueren 5 millones de células en nuestro organismo. Cada vez que una célula se divide en otras dos, el  ADN heredado está sujeto a más alteraciones conforme la misma copia se repite una y otra vez, disminuyendo su ritmo hasta parar. Otras células no interrumpen nunca su mecanismo de autorreplicación , es el caso de los espemermatogonios sexuales o las células cancerígenas.  Se puede decir que estas células son inmortales.

Los científicos creen haber dado con la explicación que diera respuesta a la incógnita de la longevidad. El planteamiento del problema pasa por los extremos de los cromosomas donde se encuentra una secuencia de  adn que se repite continuamente (generalmente formada por bases de guanina y timina). Son los llamados  telómeros. Esta franja de los cromosomas se va acortando a medida que se produce cada replicación de la célula ya que la enzima ADN-polimerasa no la duplica. Al igual que una mecha que se hace arder, la desaparición de los telómeros está relacionada con la edad del organismo.  Lo que todavía no se sabe es si realmente funcionan como un reloj de arena que define la longevidad de cada ser o especie. Se sabe que cuando su tamaño alcanza un mínimo la célula no se puede dividir más, sus cromosomas se desestabilizan y acaba muriendo. Nuestras células somáticas adultas tienen un número de replicaciones medio de 20 a 24.

Sin embargo, el acortamiento de los telómeros no es un proceso irreversible. La enzima telomerasa puede repararlos. No se conoce muy bien la acción de estas enzimas ya que parecen actuar sobre unas pocas células y no sobre las células somáticas. Su papel es a veces maligno ya que permiten que las células  tumorales se dividan sin tener un límite de número de replicaciones.

Quizás un día, se pueda descubrir la manera de poder controlar  la acción de la telomerasa, enzima que parece marcar fatalmente nuestro destino, la forma de mantener eternamente el diminuto hilo de bases que separa la vida de la muerte.

A %d blogueros les gusta esto: