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Posts Tagged ‘Estación Espacial’

Programa del 22 de junio de 2012

Este programa prometía ya que José Crespo y Leónidas, administrador de la web el Oro de los Dioses, iban a ser los protagonistas del debate que titulamos “La granja humana” en honor a Salvador Freixedo, el octagenario exjesuita conocido popularmente por ser escritor de libros sobre extraterrestres. No defraudaron.

Reptiliano partitocrático tras ser descubierto.

José Crespo pidió una nueva manera de entender a Freixedo substituyendo el término de E.T. por otro más terrenal, por uno que haga referencia a los políticos, banqueros y demás oligarcas que bien podrían pasar por seres de otra especie o reptilianos.  Así el “usen sus cabecitas”  freixediano podría ser reinterpretado como “despertad, usad vuestro razón para entender el engaño”.  José con el látigo de la palabra nos lacera para sacarnos del aturdimiento y estado de apatía en el que nos encontramos. Solo la acción puede dar paso al cambio, al final de la élite que malogra las capacidades de los individuos para provocar su ruina. No es posible levantarse sin la certeza de a donde te vas a dirigir, sin importar lo acertada del lugar escogido. Es hora de ponerse en pie y empezar a caminar sin titubeos.

El siguiente en intervenir fue nuestro amigo Daniel Marín, en su última intervención en esta temporada. Daniel habló de la primera astronauta china que viaja al espacio; la misión Euclid de la ESA; el asteroide Toutatis; el hielo descubierto en el Polo Sur de la Luna y el Proyecto Raskat.

El programa finalizó con el experto en arqueología José de León explicando la observación del solsticio de verano en una de las cuevas excavadas por los aborígenes grancanarios en el Risco Caído (Artenara).

Juan Alberto solo ante el peligro de los mandos y del micro… Este vez, logró sortear los obstáculos técnicos y radiofónicos mejor que en anteriores ediciones.

Penúltimo programa de El Aleph en su décima temporada.

“El Aleph” los viernes de 18 a 19:00 horas en esRadio-Gran Canaria.

Descargar programa.

El transbordador “Endeavour” pone punto y final a su larga vida

Después de acabar con éxito la misión STS-134, el transbordador de la NASA “Endeavour” será retirado.  En este último viaje la nave llevó hasta la Estación Espacial Internacional el espectrómetro magnético “Alpha”. Con este aparato se podrá estudiar las radiaciones cósmicas.

“Endeavour”  en su larga vida ha dado 4671  órbitas alrededor de la Tierra, casi 200 millones de kilómetros en sus 25 viajes que realizó al espacio que en total duraron 299 días.  Con estos datos, el transbordador podría haber hecho dos viajes de ida y vuelta a Marte. Visitó 12 veces la Estación Espacial Internacional y llevó al espacio 173 astronautas.

Es el transbordador espacial más nuevo. Se construyó tras el accidente del “Challenger” en 1986. Su primera misión se produjo en el año 1992.

El 1 de junio a las 6,32 GMT en el centro Espacial Kennedy, en Florida, “Endeavour” tocaba tierra por última vez.  La tripulación estuvo formada por el comandante Mark Kelly, el piloto Gregory Johnson, y los especialistas de misión Michael Fincke, Greg Chamitoff, Andrew Feustel, así como del astronauta Roberto Vittori, de la Agencia Espacial Europea. 15 fueron los días que estuvo en el espacio, unido a la Estación Espacial Internacional.  Su nuevo destino será el Museo de Ciencias de California.

El último de los transbordadores de la NASA que se retirará será el “Atlantis”. Su último vuelo está previsto para el próximo 8 de julio.

El primer androide espacial

C3PO el robot humanoide de "La Guerra de Las Galaxias", un clásico entre los androides de ciencia ficción

A nadie le resulta extraño relacionar robots humanoides con el espacio. Hemos visto en el cine y leído en la literatura muchas historias en las que los protagonistas eran humanoides cibernéticos. Por ello, quizás no nos extrañe ver uno de estos sofisticados ingenios a bordo de una nave espacial. Eso ya no será ficción gracias al robot R2 (Robonauta 2) que viajará, bien embalado, en el que será el último vuelo del transbordador Discovery hasta la Estación Espacial Internacional. En su nuevo destino se convertirá en un tripulante permanente que dará la bienvenida a todos los astronautas.

Este androide se compone de una parte superior formada por la cabeza el tronco y las extremidades superiores. Cada mano está dotada de 4 dedos y un pulgar con detectores de fuerza y temperatura. Con un dedo puede ejercer una fuerza de 2,5 kg y con un brazo levantar 10 kilos. Pesa 160 kilos y está equipado con 350 sensores, muchos de ellos en la cabeza. Además contiene 30 procesadores y cámaras de infrarrojos y estereoscópicas. Las zonas de rotación permiten que el androide pueda moverse de manera muy variada facilitando las labores que tendrá que realizar. El “cerebro” que coordina al robot se halla en el estómago. De momento, R2 se limitará a efectuar actividades bastante rutinarias hasta ahora hechas por los astronautas.

El robot Ha sido diseñado para trabajar anclado al brazo de la estación espacial y realizar actividades manuales de gran precisión en el exterior. Será controlado por un humano desde dentro de la estación o desde el Centro de Control de la NASA en Houston. La máquina interaccionará con su controlador de tal manera que ésta se convertirá en una extensión del mismo. La realidad virtual unirá a ser humano y a máquina sincronizando los movimientos de ambos y trasladando al humano las “sensaciones” del robot.
La NASA, en colaboración con General Motor ha desarrollado el ingenio, tras 15 años de investigación. Este es el primer modelo que se pone a prueba, pero ya hay otros en la recámara cuyos objetivos podrían ser más ambiciosos y complejos. Quien sabe si la robótica no terminará por desplazar totalmente al hombre en la mayoría de los viajes espaciales o al menos, serán unos fieles compañeros en las aventuras espaciales. De momento, R2 nos supera en visión (mucho más precisa y extensa), sentidos (tiene un sonar con el que seguir objetos en movimiento, además capta radiaciones infrarrojas) y la capacidad de trabajar en ambientes muy hostiles durante el tiempo que le permitan sus baterías. Además, también cuenta con la capacidad de tener una cierta autonomía y aprendizaje lo que le permite actuar de manera independiente en trabajos rutinarios sin necesidad de supervisión, igual que si fuera una persona.
En el taller esperan su finalización los nuevos diseños que añadirán más prestaciones al modelo R2. El inmediato sucesor, R3, tiene piernas con las que poder desplazarse en cualquier tipo de terreno terrestre o extraterrestre. También es posible adaptarle otro tipo de medios de locomoción como ruedas.
El comienzo de la nueva era de los robonautas pasa por este Yuri Gagarin cibernético. De los resultados y confianza que se gane R2 entre los humanos dependerá la historia de los futuros androides espaciales.

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