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Posts Tagged ‘satélite’

Programa del 2 de marzo de 2012

El protagonista del programa de hoy ha sido José Crespo que vuelve  al  estudio de “esRadio-Gran Canaria” por segunda vez consecutiva. Las malas noticias han cargado las baterías de José tanto como para fijar sus objetivos en los puntos más frágiles del gobierno presidido por Mariano Rajoy. Con disparos certeros ha ido destrozando la farsa montada por el PP y de paso ha bombardeado la chapuza de esta pseudodemocracia causante del mayor descalabro que ha vivido el país en mucho tiempo. El futuro pintado por José es catastrófico y lo peor es que seguirá igual o peor si no se produce una depuración total de la fracasada clase que ha liderado la marcha de España durante estos últimos 30 años. La solución está en la organización de la sociedad, de abajo hacia arriba, capaz de realizar la depuración necesaria y restaurar el estado tras acabar con la crónica corrupción que ha minado sus bases. José quiso dejar claro que el principal problema reside en esa clase dirigente que opera en función de su supervivencia y privilegios.

Tras el mensaje contundente, directo y sin pelos en la lengua de José Crespo, dimos un brusco giro hacia la ingeniería aeroespacial. Escuchamos la entrevista a Fernando Aguado, ingeniero de la Universidad de Vigo que ha dirigido el proyecto Xatcobeo, el primer satélite gallego.

Y finalizamos con un kiosco de menos revistas de lo habitual, el tiempo da para lo que da. Agradecer como siempre a Lorena Sánchez (redactora jefe de “Quo”), Ángel Gómez (director de “AstronomíA”) y Miguel Pedrero (redactor de “Año Cero”).

Fuera de anterna, proseguimos el programa, hoy sin Luis Domingo, en la calle tomando unas birras y unas tapas de pescado y calamares mientras proseguíamos dándole vueltas a la crisis y a las mil maneras de arreglar el mundo.

Escuchar el audio del programa.

“El Aleph” en “esRadio-Gran Canaria“, los viernes (18:00-19:00 (UTC)).

HAARP ataca a la sonda rusa Phobos-Grunt

17 diciembre 2011 Deja un comentario

Los rusos parecen haber encontrado la explicación para que su sonda Phobs-Grunt, otro fiasco marciano ruso, haya fracasado. El archiconocido sistema de comunicaciones estadounidense HAARP (metido en cincuenta mil berenjenales desde el cambio climático hasta megaterremotos inducidos, pasando por el control mental) podría haber bloqueado las comunicacioes con Phobos-Grunt, después de que esta alcanzara la órbita en la que está atrapada dando vueltas alrededor de la Tierra hasta que caiga, a principios de enero.

HAARP

Estación HAARP

Nikolay Rodionov, un comandante de la unidad del sistema de alerta temprana de misiles balísticos, cree que detrás de los errores de la nueva sonda marciana se encuentra la tecnología estadounidense. Rodionov asegura que los americanos quieren controlar la ionosfera para usarla en sus fines bélicos, dentro de un complejo plan de escudo contra ataques con misiles. Para ellos usa la estación HAARP del Ejercito del Aire Estadounidense (High Frequency Active Auroral Research Program) situada en Alaska desde 1993. Además, En este proyecto han colaborado agencias estatales y federales, instituciones de educación y universidades. En esta red de antenas se realizan experimentos activos y pasivos con la ionosfera usando el radar.

El objetivo principal de HAARP es el de estudiar la ionosfera, una capa atmosférica importante en la propagación de ondas de radio ya que es capaz de reflejar las señales producidas en esta frecuencia extendiendo el alcance de las comunicaciones. El mejor conocimiento de la ionosfera permitiría su uso más óptimo en las aplicaciones de transmisión de información comercial o militar o incluso aumentar el límite de las comunicaciones hasta zonas subterráneas o submarinas.

Phobos-Grunt en el espacio

Phobos-Grunt en el espacio dando vueltas alrededor de la Tierra

La estación dispara pulsos de ondas desde radares a puntos de la ionosfera, en tierra usa los instrumentos de captación de señales para analizar los efectos de estos “rayos” capaces de excitar a los iones atmosféricos. De esta forma, se observa la interacción entre las ondas de radio y el flujo de partículas con carga en la ionosfera. Un instrumento denominado IRI (Ionospheric Research Instrument) envía pulsos de ondas dentro de un intervalo de frecuencias (2,8-10 MHz) y una potencia de 3,6 MW, suficiente para calentar una pequeña zona de la ionosfera. Sin embargo, el efecto a escala global es insignificante y se necesitan instrumentos muy sensibles para captar los cambios producidos por estas ondas.

HAARP  no es la única instalación de este tipo, hay otras en diferentes lugares del planeta (Noruega, Rusia, Perú) pero la estadounidense es la más potente.

Noticia desmentida desde Alaska
La acusación del excomandante ruso ha sido negada por el director del programa HAARP (Craig Selcher) (esto de desmentir algo a veces tiene su efecto contrario ya que da alas a las sospechas más descabelladas al ser tenidas en cuenta). Selcher asegura que el instrumento IRI no estuvo operativo el día del lanzamiento de la sonda Phobos-Grunt.

Por otro lado, aunque se hubiera usado el IRI, es imposible que el supuesto rayo mortífero hubiera dañado a la nave espacial al estar muy distante la órbita de la sonda rusa (200-400 kilómetros). En todo caso, podría afectar a un avión, pero no a un objeto tan lejano. Las ondas pierden potencia a media que se propagan hacia cotas mayores. En caso de que la sonda hubiera entrado en el campo de ondas HAARP estas serían menores de 1,03 miliwatios por centímetro cuadrado, según Selcher, causando los mismos efectos que la luz de una bombilla de 60 watios, una insignificancia al lado de los 135100 watios por centímetro cuadrado de las radiaciones solares que llegan a las capas altas de la atmósfera.

Por otro dato es que los satélites existentes en la órbita baja de la Tierra nunca se han visto afectados por HAARP, es más, se usan estos pulsos de ondas rutinariamente en lugares donde hay satélites que están estudiando la ionosfera sin que ninguno haya sido dañado.

Otra amenaza que llega del espacio

23 septiembre 2011 Deja un comentario

Esta vez no se trata de un meteorito, ni de un cometa como el Elenin, ni de un agujero negro, planeta X o gran nave nodriza extraterrestre… Del espacio, sí triste y oscuro,  nos llega un satélite de la NASA a la deriva que lleva amenizando las noticias de ciencia desde hace unas semanas con el emocionante mensaje de a quién golpeará la chatarra espacial.

UARS (Upper Atmosphere Research Satellite)

La ruleta cósmica

Poco a poco se va acercando la sonda UARS y, al igual que si fuera una siniestra ruleta cósmica, todos hacen cábalas para saber en que exacto lugar arribará. ¿Seguro que no hay apuestas?

El cacharro, de 10,6 metros de largo y 4,5 metros de diámetro,  finalizó su misión en el año 2005 tras ser empleado para estudiar la atmósfera. Desde entonces formó parte de la ingente cantidad de basura que rodea al planeta Tierra y fue cayendo poco a poco. Hoy por la tarde (dentro de una ventana de 17 horas (entre septiembre 23 10:23 EST (14:32 GMT) y septiembre 24 a las 2:48 EST (6:48 GMT)) se espera que empiece a notar el fuerte rozamiento de la atmósfera lo que acelerará su caída y su incineración. Sin embargo, y aquí está la noticia de algo que habitualmente ocurre sin más algarabía, no toda la estructura de la sonda caerá a la superficie terrestre en forma de polvo. Una parte de su masa estimada en 500 kilogramos caerá  a plomo y ni la NASA ni la US Aire Force han podido calcular ni el lugar ni la hora en el que se producirá el esperado impacto.

A pesar del desconocimiento, los expertos de la NASA están seguros de que la posibilidad de que una persona sea golpeada por lo que quede de UARS (con tanto mar y desierto) es de uno entre 3200 (probabilidad igual a la de morir por electrocución con una maquinilla de afeitar y superior a la de recibir un rayo (1/60000)). El posible desafortunado al que le toque está ahora mismo en una franja que va desde los 57 grados al sur del ecuador a los 57 grados al norte del ecuador. Para tranquilidad de los norteamericanos, el UARS se encontrará lejos a la hora en el que empiece a atravesar la atmósfera… según algunas estimaciones entrará a la altura de Japón,  pero ya saben como son las ruletas. Aquí pueden seguir por donde va el satélite loco. Creen que una vez se produzca la entrada en la atmósfera se podrán ajustar mucho las predicciones. Un aficionado ha captado con sus telescopio las más recientes imágenes del satélite.

Órbita de UARS

Para consuelo del personal (comenta la NASA en su web) no ha habido ningún caso de muerte ni daños significativos producidos por un impacto con chatarra espacial.  Me estoy acordando de la desaparición de la estación espacial soviética MIR en las aguas del Pacífico y Paco Rabanne alertando de su inminente caída sobre París en el año 2000.

Desenlace final

Finalmente la sonda cayó en una zona indeterminada del Océano Pacífico entre las 4:23 a.m y las 6:09  de la madrugada del sábado (hora canaria). No se ha podido determinar el lugar exacto de la caída de los restos y es posible que si cayeron en el mar estos no sean recuperables.

La reentrada en la atmósfera se produjo a la altura de la costa este de África. Atravesó en ese tránsito el Pacífico pasó por el norte de Canadá, el Atlántico Norte y África occidental. Se destrozó en pedazos al sufrir la presión atmosférica. La mayoría se incineraron.  Sin embargo, 26 piezas pudieron resistir la fricción con la atmósfera. Algo más de media tonelada dispersa entre las diferentes piezas cayó a la superficie terrestre distribuidas en un radio de 800 kilómetros.

Este fue el fin de la sonda de análisis de la atmósfera superior. Fue puesto en órbita el 12 de septiembre de 1991 por los astronautas de la misión STS-48. Su funcionamiento ha servido para entender mejor los procesos fotoquímicos que se producen en la atmósfera y estudiar la composición de la luz solar. Su vida científica útil acabó en 2005.

Como dato interesante queda la influencia de la actividad solar sobre la trayectoria del satélite en su caída.

Programa del 18 de junio de 2011

Soplan los alisios en esta mañana de junio. El cielo tiene esa tonalidad de color ceniza  que le da la típica capa de nubes que por estas fechas cubre el norte de las Islas Canarias. Por el camino, un grupo de persona con un cartel de Cáritas.

En el estudio trabajamos con rapidez, no hay tiempo que perder. Llamamos a los invitados, preparamos guiones, escaletas y archivos. Coordinamos todo el lío repartiendo las tareas entre nosotros y los ordenadores . Todo listo a escasos minutos del comienzo. Programa el de hoy muy astronómico.

Comenzamos. Tras el paso por los sonidos de la semana y el recordatorio del “Año Internacional de la Química”, con Lavosier y su “Ley de la Conservación de la Masa” , conversamos con Rubén Torregrosa sobre la asociación astronómica en la que el colabora “Astroingeo” y sobre temas de esta fantástica afición.  Proseguimos, tras escuchar la serie “Dinosaurios” (los iguanodones), adentrándonos en el espacio gracias a Daniel Marín que otro sábado más nos ha resumido de forma escueta y con claridad algunas de las noticias más interesantes relacionadas con la ingeniería aeroespacial, la astronáutica y la astrofísica. Cerramos el bloque “cósmico” con el Festival “Starmus“. Su director Garik Israelian nos explicó el contenido y el objetivo de esta gran fiesta de la divulgación científica dedicada en su primera edición al cosmonauta Yuri Gagarin.

Sin mucho tiempo, Jose Crespo puso fin al programa animando a los oyentes a qué salieran a la calle el 19 de junio para protestar por la situación presente y la futura de nuestro país.

El Aleph, los sábados en “esRadio-Gran Canaria” de 12-13 horas (GMT+1 (horario de verano)). Puedes escucharnos en directo a través de www.avenidafm.com.

Descargar programa.

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